Una campaña publicitaria es la traducción estratégica de la identidad de una marca. Se diseña para conectar y captar a un grupo de personas en un momento y espacio determinados. Con lo que su éxito radica en ese trabajo invisible de análisis profundo: entender las necesidades del público, comprender los contextos y encontrar un concepto común que resuene e incluso cautive. Todo esto, manteniendo, desde luego, la coherencia de la marca y fortaleciendo su imagen.
Me ha resultado curioso llegar a solventar estos dilemas con narrativas visuales adaptadas a cada marca o cliente.