Con este proyecto tuve la oportunidad de hacer un rebranding de Bonobo Beach Bar, emplazado en Playa Granada. La intención es que la identidad evolucionara para una mejor adaptación a los cambios de la zona y el público que la frecuenta. El proyecto consistió en revisar y consolidar su imagen visual, dotándola de coherencia y de la elegancia discreta que el espacio realmente transmite.
La paleta se construyó sobre tonos cálidos y orgánicos (crema, marrón oscuro, dorado y terracota) que evocan la luz mediterránea sin caer en tópicos de nuestro imaginario del diseño costero.
El imagotipo evoca la silueta de un bonobo integrado en la propia inicial del nombre, disfrutando de un cóctel. La unión de la paleta de color con este simpático guiño al verdadero significado de la palabra «bonobo», consigue un juego visual que acerca la marca al consumidor sin dejar de lado su elegante esencia. Y más importante, consigue proyectarse como un lugar de descanso y disfrute social.
El manual de identidad desarrollado recoge desde las aplicaciones de papelería y la carta menú hasta propuestas de merchandising y tarjetas de fidelización, además de una guía de uso fotográfico orientada a reforzar la presencia en redes con un lenguaje visual consistente. El resultado es una identidad que acompaña al local en todos sus puntos de contacto con el cliente, desde el primer impacto visual hasta la experiencia dentro del espacio.